miércoles, 22 de agosto de 2018

PICO LEGENDARIO 4382m

Una nueva cumbre en el extremo sur del Tigre








A veces transcurren años, sí, años, antes de poder cerrar una “historia” con una cumbre. Y no es que se trate de grandes proyectos de escalada, sino justamente al contrario, son de esas pequeñas historias que por estar siempre ahí, nos mantienen atentos para alcanzarlas. Este pico hace casi 30 años lo ví por primera vez, cuando comencé a explorar la quebrada Colorada. Comenzaron a ser la silueta de montañas que teníamos de fondo cuando transitábamos esa quebrada. Pasó el tiempo, y no solamente los cerros más altos me fueron llamando la atención, sino todos, hasta aquellos que pasan desapercibidos para muchos que recorren la ruta a Chile. Hace unos cuantos años atrás, cuando ya estaba en proyecto el libro 50 cumbres, con Lito Sánchez vinimos a intentarlo un fin de semana. Pero no tener claro por donde acceder a la entrada de la quebrada del arroyo Del Sargento, nos hizo decidirnos por ir a Las Cuevas, ascendiendo al día siguiente el Titán por nueva ruta. Y desde ese momento los dos supimos que algún día debíamos volver a subirlo. El pico está ubicado en el extremo sur del cordón del Tigre, entre el Juan Pobre y el Peñón Rajado. Su perfil más definido que su vecino más meridional, me hizo pensar más de una vez de que si no se trataba de la verdadera ubicación del Juan Pobre. Es más, cuando en julio de 2012 alcancé esa cima, me quedé con las ganas de continuar recorriendo los kilómetros de filo que me separaban hasta el misterioso pico. En mayo de 2017 hicimos un épico intento con Lito y Heber. Luego de ascender penosamente abriendo huella en nieve reciente, nos rendimos a la evidencia de que ese no iba a ser el día: el sol se ocultaba en el horizonte y aún nos separaban 200m de desnivel a la cima. El fin de semana pasado bastó una llamada de Lito para volver a intentarlo. Ya había pasado suficiente tiempo desde el intento anterior para poder olvidar el esfuerzo y los dolores que dejan esos regresos nocturnos… Y esta vez Cristian Sancho, Crispo, es el tercer integrante de la cordada. Armar la mochila en menos de media hora y con los últimos rayos de sol de la víspera del feriado estamos en camino hacia la quebrada Colorada. Justo ahí en la entrada dejaremos el auto como en la vez anterior. Pero esta vez pensamos hacer acuse de recibo de la experiencia anterior y pensamos vivaquear allí para poder arrancar de madrugada. La noche fría no nos acobarda para que hagamos el asado que traemos bien regado por un buen vino, ¡así da gusto prepararse para los desafíos! Tarde nos acostamos mirando las estrellas mientras el reloj ya descuenta el tiempo para las 5am. Finalmente a las 6:20am estamos en marcha haciendo el intrincado recorrido para acceder a nuestra quebradita. Dado que nuestro objetivo está del otro lado del río Mendoza, debemos cruzar por el puente de la ruta internacional para luego bajar al lecho del río, costear y sortear los pilares del puente y así evitamos tener que vadearlo. Y luego queda una caminata de 2km hasta la puerta de la quebrada. Las luces del día van ayudando a entender mejor el camino que recorremos una vez que estamos en la quebrada. Una madrugada particularmente fría nos mantiene en movimiento continuamente y paramos sólo para tomar unos tragos de té caliente. Venimos más pesados de lo que hubiéramos deseado, pero las complicadas condiciones de la montaña en este invierno de escasa nieve nos obliga a cargar el equipo que creemos necesitaremos. Cristian se decidió a traer los esquíes para realizar quizás uno de los primeros descensos en el cordón del Tigre. Y con Lito cargamos las raquetas de nieve que nos permitan ir más rápidamente que la vez anterior. Más de tres horas nos toma alcanzar el límite de la nieve, que nos permita descargar algo nuestras mochilas. El sol aún no nos alcanza: nuestra quebradita está protegida por altas paredes que nos arrojan sombra por un buen rato.



Como a 3200m hacemos un descanso al sol y viendo que estamos cerca del mediodía comienzo a preocuparme sobre el éxito de nuestra ascensión. El terreno no nos ha permitido subir al ritmo que había estimado y temo que nuevamente el objetivo se nos escape de las manos. Pero desde aquí la nieve empieza a estar más consolidada y nos permite ganar nuevamente metros en poco tiempo. Apuro el paso y encaro directamente al col por el cual bajamos la vez anterior. Las raquetas me permiten avanzar sin titubeos y busco los tramos de nieve venteada para evitar enterrarme. Son más de las 3pm cuando Cristian nos sugiere que sigamos a nuestro ritmo hacia la cumbre, dado que prefiere guardar “piernas” para realizar un controlado descenso en esquíes. Así después de chequear las radios, quedamos en “QAP” (con las radios abiertas, escuchando si el otro nos necesita).
Nos vamos acercando a la base de la pala que conduce al col, buscando el punto óptimo para alcanzar el filo. Éste presenta pequeñas cornisas que nos hacen estar atentos, pero la escasa nieve acumulada hace prácticamente nula las posibilidades de desprendimientos. Así y todo apuro el paso en este tramo y son las 4:10pm cuando no sin luchar con la cornisa logro salir al filo. Allí espero a Lito que viene un poco más atrás. Es el máximo punto alcanzado hace más de un año atrás. Cuando llega mi compañero, nos comunicamos con Cristian y le informamos que continuaremos rápidamente a la cumbre, esta vez no dejaremos que se nos escape! Cristian nos comenta que se apresta a comenzar a descender luego de haber derretido nieve y tomado algo caliente.Desde aquí estimamos que nos quedan unos 200m de desnivel que pretendemos hacer en unos 40 minutos. El terreno firme, sin nieve y numerosas huellas de guanaco facilitan la tarea y vamos ganando metro a metro la cumbre. A las 5:15pm estoy llegando al punto más alto, asombrándome que no hay ningún rastro humano aquí. A pesar de ser una vistosa cumbre visible desde la ruta, este pico aún esperaba que alguien lo visitara. Mientras veo a Lito acercarse aprovecho a tomar panorámicas, medir con el gps y levantar la pirca. Y una vez más nos encontramos con la tarea de dejar nuestro testimonio y denominar de alguna manera a esta cumbre “innominata”. Lito viene con la tarea ya preparada y entre varias alternativas no dudamos en elegir “Legendario”. Alcanzar este viejo objetivo por el único e intrincado recorrido ha sido más bien de “leyenda”…

Son las 5:45pm cuando nos programamos para comenzar a perder metros... más de dos mil metros de desnivel nos separan del auto. En pocos minutos estamos en el col y destrepamos con atención los primeros metros. Más adelante podemos imprimir más velocidad haciendo una carrera a la noche. Pero la luna creciente aparece y no todo son penurias en el descenso. La quebrada nos exige una gimnasia continua de saltar de piedra en piedra hasta el último metro. Son las 11:30pm cuando vamos llegando al valle del río Mendoza. Aún falta el gran rodeo para evitar el cruce del río y por fin una hora más tarde nos encontramos con Cristian en el vehículo. Allí una picada con los restos del asado de la noche anterior nos va reponiendo de las 18 horas 9 minutos de actividad ininterrumpida…Por unanimidad decidimos vivaquear nuevamente aquí para regresar más enteros por la mañana. “Una cumbre más, una cumbre menos”, me recuerda Lito sobre lo que le comenté en una de las ascensiones a las “50 cumbres”. Y así es como uno se siente cuando va cerrando historias con las cumbres…




miércoles, 21 de marzo de 2018

LAS VÍAS DEL CERRO VALLECITOS

Los cerros del Cordón del Plata vienen siendo escalados desde hace casi 100 años. Pero aún hoy, a pesar de ser el sector de los Andes de Mendoza más visitado, existen aún muchos lugares por explorar.Y como ejemplo de ello están las líneas que trazadas recientemente en un clásico cerro del cordón como es el Vallecitos. Pero es importante rescatar del olvido las primeras líneas trazadas, volviendo a poner una mirada sobre la historia del montañismo local y también para estar seguros de las nuevas aperturas.
El cerro Vallecitos, con sus 5475m es quizás el "cincomil" más ascendido de la provincia de Mendoza, aunque la mayoría de las ascensiones culminan en el pico secundario, apenas unas decenas de metros menor, dado que la cima principal exige algunos pasos expuestos.
El cerro posee una llamativa e intimidante pared este, de roca y canales de hielo y nieve, que no anticipa la accesible y cómoda ruta normal que discurre por el suave filo sur que lo une al Plata (conocido como portezuelo Plata-Vallecitos). Hacia el norte, está unido al cerro Rincón por un filo de roca descompuesta donde sobresale el pico “La Muela”.




LA PRIMERA AL PICO
1937, enero / Mario Bertone y Ángel Landi realizan la primer ascensión a esta montaña, aunque su ascenso culmina en la cumbre más austral, más baja de la principal.
LA PRIMERA ASCENSIÓN A LA CUMBRE PRINCIPAL 
1945, enero / Francisco Ibáñez y compañeros realizan el primer ascenso a la cumbre principal del cerro. Si bien el Vallecitos había sido subido desde 1937, ningún ascenso había terminado en el punto más alto del cerro. Es por ello que los montañistas mencionados continuan hacia el norte, descolgándose hasta la base del peñón cumbrero. Y con algunas trepadas terminan alcanzando la verdadera cumbre del cerro.
LA PRIMERA EN LA PARED ESTE
1953, enero / La primera victoria en la pared Este. Al final la expedición al cordón de los Penitentes donde realizan la primera ascensión a La Mano, Cúpula y Reichert, Gerardo Waltz, Carlos Steggman, Francois Boucher y Frank Memelsdorff se quedan por el cordón del Plata. Y realizan la primera ascensión a la pared E del cerro, buscando el mejor camino entre corredores de roca suelta, resaltes y chimeneas. En el relato que aparece en el anuario del CAB, no especifican grado de dificultad de la vía, saliendo al filo un poco más al N de la cumbre principal.
LA PRIMERA MENDOCINA
1963, enero / Mario Crimi, Roberto Supkay y Eduaro Rodríguez realizan la segunda ascensión integral de la pared y la primera por montañistas de Mendoza. Salieron desde el campamento del Salto a las 7 de la mañana del 12 de enero y regresaron a las 2 de la mañana del día siguiente. No le ponen nombre a la ruta, pero por pertenecer los integrantes al Club Andinista Mendoza, se la denomina "Vía CAM". En la cumbre encuentran testimonio de la 8va ascensión.
Croquis del relato de la primera vía de la pared, publicado en el anuario CAB 1954

LA PRIMERA INVERNAL
1978, agosto / A través de las palas de nieve existentes entre el Gran Pilar y el Espolón Amarillo transcurre esta vía, quizás la más accesible de la cara E, en cuanto a dificultad técnica se refiere. Los autores fueron Alejandro Randis, Eduardo Tarditti y Daniel Palacios.

EL GRAN PILAR
1982, enero/ "Gran Pilar Este". Alejandro Randis, Eduardo Tarditti y Daniel Rodríguez resuelven el "gran problema". Eran años de buscar líneas de escalada en roca, por ello como los pioneros, escalan la pared en pleno verano.

Croquis y fotos de Alejandro Randis de las dos aperturas realizadas en la pared
SECTOR SEPTENTRIONAL 
2011, setiembre  / "De paso cañazo". Luciano Fiorenza y Pablo Pontoriero realizan la apertura de esta vía en el sector central de la pared.
2016, octubre / "Divina Providencia". Matías Hidalgo, Agustín Piccolo y Diego Cofone trazan una línea en el sector más septentrional de la pared.

LA ÚLTIMA VÍA
2017, octubre. "Cascadas en el viento" En una faceta con orientación SSE que forma el filo Sur con el Espolón Amarillo, transcurre la última apertura del Vallecitos. Según los autores: Gabriel Frachia, Matías Hidalgo y Matías Sindoni, cabría encuadrar a esa vía en la "pared Sur" del Vallecitos.

lunes, 12 de marzo de 2018

LAS VÍAS DE ASCENSIÓN A LA TORRE DEL CAMPANARIO

Siempre ha sido una motivación de quien escribe el poder reconstruir la historia de las montañas, poniendo cada cosa en su lugar. De esta manera podemos evitar errores creyéndonos hoy “los primeros en…” cuando décadas atrás podrían haber estado otros montañistas en ese mismo lugar. Es la intención de este post poder hacer una cronología de ascensos a la Torre y un resumen de las vías abiertas en sus paredes. Obviamente la idea de este trabajo es que sea perfectible y cualquier información o corrección será agradecida. 



La mítica torre, otrora llamada el “Fitz Roy mendocino” por los montañistas de la época de oro del Club Andinista Mendoza, en la última década ha dejado su ostracismo para comenzar a ser más visitada. En los últimos años, y en parte debido a la publicación de la primera ascensión a la Torre en este blog y su posterior publicación en la revista Vertical 19, la información sobre este llamativo pico dejó de estar en olvidados archivos y empezó a estar más a mano de los escaladores. 

CRONOLOGÍA (IN)COMPLETA DE LOS ASCENSOS A LA TORRE 

Hoy en día se estima que la Torre no tiene más de 20 ascensos. En este primer intento de reconstruir la cronología de los ascensos, hemos conseguido documentación fehaciente de los siguientes ascensos: 


LOS PRIMEROS  

1956, Enero / Primer ascenso por Renzo Vidoni, Silvio Chiartano, Richard Gallop / vía en cara NE (ver foto más abajo). Buscan la línea más asequible de la Torre en cuanto a dificultad se refiere, asegurando solo en algunos pocos tramos. El descenso lo hacen destrepando por el mismo recorrido salvo un solo rapel.

1975, Enero. Segunda ascensión  absoluta. Nueva vía Espolón N. Jorge y Eduardo Tarditti, Club Andino Córdoba. Más info en camptocamp. (ver foto más abajo)

1978, Enero. Tercera ascensión?. Nueva vía por la cara S. Marcelo Aguilar y Werner Lion, Centro Andino Buenos Aires. (Fuente: Revista Escalando del CABA, 1978)

1984, enero. Dos cordadas de la Asociación Montaña Córdoba realizan ascenso simultáneo por la vía de la cara S y espolón N.
1985, enero. José Nicanor Castellanos y Daniel Cassini (AMC). Ruta Espolón Norte.
1987, enero. Jorge y Mariano Tarditti, juno con alumnos de la escuela Técnica del CAC realizan ascenso a la Torre a través de la vía del espolón N.
1987, enero. Alfredo Flury (h) y Fernando Farías escalan por el filo S el mismo día que el grupo anterior.
1994, enero. Jorge Eduardo González y compañeros (AMC), variante en la cara E.

LOS ÚLTIMOS 

2009, abril. LA ASCENSIÓN MÁS RÁPIDA. En Semana Santa de aquel año, Diego Molina y Fabien Quetier, sólo cuentan con escasos cuatro días y sin dudarlo van a conocer este cerro tan querido por la gente del Club Andino Córdoba. Y logran lo que sería el ascenso más rápido de la torre ida y vuelta al vehículo, con dos días de aproximación, uno de escalada a la cumbre y un larguísimo día de regreso desde la base de la torre hasta el auto. Utilizan la vía CAC, la que abrieron los hermanos Tarditti en 1975 para realizar la segunda ascensión absoluta, con algunas variantes ("No dejes de respirar", 6a). Más info en la web de camptocamp.




2014, marzo. Fiorenza y Pontoriero abren en la cara NE, la vía “No hay pícaro sin suerte”, con dificultades hasta 6b. Más info en revista kooch

2014, marzo. Diego Nakamura, Lucas Alzamora, Carloncho Guerra y Macarena Zanotti se organizan en dos cordadas y simultáneamente atacan dos líneas paralelas en el extremo Este de la pared NE: "Noches de Insomnio" 6c+, trazan los dos primeros y "Che gil otario" 7a+, los dos últimos. Las dos cordadas terminaron sus vías en lo que Nakamura llamó “Torre del Este”, un pico-contrafuerte del cerro. Más info en revista Kooch

2014, noviembre. EXPEDICIÓN AAGM. Durante este mes se realiza un curso-expedición de la Asociación Argentina de Guías de Montaña. En el transcurso del mismo, además de lograr la primera ascensión del cerro “Andrés García” y numerosas nuevas vías en los cerros vecinos a la Torre, Dante Alegría y compañero realizan ascenso al Krakus de pasada a la Torre, en la cual abren nueva vía en la pared N. (Fuente: comunicación personal)

2016, marzo. Willie Luhmann hacen la primera repetición de la vía "No hay pícaro sin suerte".

2018, febrero. NUEVA VÍA. En el pasado mes,Nastasie Brucher, Bruno Pavone y Felipe Giménez realizan un nuevo ascenso a la Torre, abriendo una vía nueva, entre la Fiorenza – Pontoriero y la de Dante Alegria, que llamaron "Nachiketa sin TACC", 6b ( Fuente: comunicación personal)

martes, 6 de marzo de 2018

CERRO MANUEL QUEROL (4588m)

BUSCANDO LA ESENCIA DE NUESTRO MONTAÑISMO

PRIMER ROUND / QUEBRADA TAMBILLITOS

Con cuatro días por delante, partimos hacia una ignota cumbre del cordón del Tigre. Hace años que venía mirando este “cincomil” que por su forma amesetada, no cumple con los cánones de “belleza alpina”, pero cumple y sobradamente con los de montaña solitaria y alejada, acceso largo e incierto, los ingredientes necesarios para tener una buena dosis de lo que nos gusta. Y según lo que pude averiguar, parece llamarse Cerro Quebrada Negra, topónimo cargado de la contradicción de un cerro llamarse quebrada…
En realidad el primer día aún debo cumplir con algunas obligaciones laborales y recién casi a mediodía estamos saliendo de la ciudad. Son las 14 cuando comenzamos a caminar la quebrada del arroyo Tambillitos. La última vez que estuve aquí fue hace 9 años cuando con Lito subimos el cerro “De los tambillos”, ¡y la recordaba más “amigable”! Esta vez me acompaña Cristian Sancho, un viejo compañero de andanzas por la Jaula.
Arroyo Tambillitos
Arroyo Tambillitos
Arroyo Tambillitos, al fondo el Vultur
Arroyo Tambillitos, al fondo el Peñón del Atajo y Plataforma

Hemos elegido cuidadosamente que llevar, por lo que vamos bien livianos, con mochilas de 12kg. Esto nos permite alcanzar en una hora y media la primera bifurcación, a pesar de tener que ir saltando piedras, escalando barrancos, pinchándonos con las espinas y cortaderas. El arroyo trae más agua que las anteriores visitas que hice y esto incomoda un poco el tránsito. A partir de la bifurcación el camino es nuevo para mí. Pasamos al pie de algunas paredes rocosas que caen sobre el mismo curso de agua. Más adelante y sin siquiera tener tiempo de pensarlo estamos metidos en una garganta que no nos deja pasar. Estudiamos una y otra margen y no hay caso, por aquí el camino no parece ser. Y nos lo confirma el hecho que hace rato no vemos senderos de guanacos… Sin pensarlo dos veces nos volvemos para poder treparnos a la margen norte, para buscar un paso más arriba. Una vez arriba del barranco, una barda rocosa nos recuerda que el paso para ladear más arriba no es tan obvio y merecería un estudio más en detalle para no pasarnos el finde renegando con la quebrada sin siquiera acercarnos al cerro. Deliberamos unos minutos y optamos por cambiar de objetivo, ya que son casi las 6 de la tarde, estamos a 2600m y aún estamos muy lejos del campamento 1 a 3500m que nos habíamos propuesto. En minutos más estamos desandando la quebrada, mascullando la bronca de no haber estudiado un paso alternativo a este encajonamiento que en Google Earth no parecía tanto…Son las 20hs cuando estamos nuevamente en el vehículo y tomamos rumbo a Uspallata, seguramente frente a un lomito pensaremos mejor que hacer en los tres días que nos quedan. Llegados al pueblo, y ya saciado el hambre, nos vamos a dormir a lo del “Ñaca”, amigo y compañero de trabajo de Cristian. 


2º ROUND / QUEBRADA DE LAS SOMBRAS

Cordón Guamparitos
A punto de partir en la Jaula
Puente FFCC sobre río Mendoza
Río Blanco III de la quebrada de la Jaula
Quebrada de las Sombras

Al día siguiente, comienza el 2° round: a Cristian lo tiento con ir a descubrir si alguien ha vuelto a subir el “Manuel Querol”, cumbre vecina del Marcos Juárez. Estas cumbres forman parte del cordón Guamparitos en el tercio inferior de la quebrada de la Jaula. Son poco más de las 11 y media de la mañana cuando comenzamos la caminata. Cruzamos el puente del FFCC y subimos el ingrato barranco. En un par de horas estamos en la entrada de la quebrada de las Sombras, en un día de sol radiante que nos ha hecho sudar bastante. Dejamos la quebrada de la Jaula y nos internamos en este angosto desfiladero. Nunca voy a dejar de sorprenderme al entrar en esta quebrada que tan bien lleva puesto su nombre, a poco de andar ya caminamos a la sombra de las grandes paredes…

Antes de las 6 de la tarde estamos en el lugar de campamento a 2940m, con tiempo para armar la carpa, encender el fuego y presentarle a Cristian la extensa ladera, que nos llevará mañana a nuestro objetivo. 
Pico Vultur desde campamento
Picos vírgenes de la quebrada de las Sombras
Descanso a 4300m
Rumbo al Marcos Juárez
Cumbre Marcos Juárez
Aconcagua y Peñón Rajado
Águila Blanca
Nevado Excelsior
Retozando en la cumbre del Querol
Cumbre del Manuel Querol
Pico Punta de Flecha y Rincón atrás
Son las 6 de la mañana cuando ya estamos en marcha, bajo la luz de la luna llena. Apenas hace frío y el ambiente es ideal para una marcha constante. La pendiente es pronunciada, el terreno es bastante firme y los senderos de guanaco ayudan mucho. En un par de horas hemos superado los primeros 750m de desnivel. Hemos dejado atrás el ambiente de “inframundo” en que siente uno que está el campamento, y empezamos a asomarnos sobre los filos rocosos vecinos. En un día radiante hacen su aparición los gigantes del Tigre y Ameghino. El portezuelo se ve cercano y no aflojamos el ritmo. A las 10 de la mañana alcanzamos los 4300m del portezuelo y nos maravillamos con la vista hacia el sur: el mundo oculto de la quebrada Casa de Piedra, bien conocido por Cristian y por mí.Después de haber superado un desnivel de más de1300m, nos hacemos un descanso con té y galletas mientras gozamos de la vista del Tigre. En minutos más estamos en marcha y seguimos hacia la cumbre del Marcos Juárez. La última vez que estuve aquí,  hace más de 15 años, me había parecido una dura subida; que bueno es tener la oportunidad de volver y poder gozar otra vez esta montaña: la vista es increíble y el ascenso ahora lo encuentro muy agradable. El filo hacia el Juárez es bastante cómodo y se sube rápido. Y a las 11:30 ya estamos junto a la pirca de cumbre. Mientras Cristian saca el testimonio de nuestros antecesores, me dedico como siempre a sacar fotos mientras el gps hace su trabajo. A las 12:20 seguimos rumbo a nuestro objetivo, la cumbre ubicada al sudoeste. Debemos perder algo de altura y rodear algunos riscos, en un terreno bastante cómodo. Pasamos de largo una llamativa “punta” característica del filo y nos dirijimos sin perder tiempo a la cumbre, a la cual llegamos pasada las 13hs. Allí nos ponemos a revisar cuidadosamente cada metro, pero no encontramos rastros de nuestros antecesores. Lo que esperábamos encontrar, el testimonio de Varoli Piazza del ’71 no aparece y debemos rendirnos a la evidencia de que aquí la historia puede que se la haya llevado el viento: la cumbre desploma verticalmente hacia el este y el sur. Y no podremos confirmar si somos los terceros en llegar hasta este pico...Pero eso poco importa, ya que pierdo largo rato la vista en los cordones de montañas que se muestran desde aquí: cordón de la Jaula, Casa de Piedra, de la quebrada Colorada, Tres Mogotes y hasta el familiar cordón del Plata. Y no puedo dejar de sentir que una buena parte de mi vida está escondida en estas cumbres, valles y quebradas. El cerro Mensajero de la Paz y Toscano me traen recuerdos de 1990, el Punta de Flecha del 2004, el Peregrino del 2005, el Hermano de Piedra del 2007, el Águila Blanca del 2008, el Pico El Fede de 2009, el Excelsior del 2011. Y aquí encuentro la respuesta a porqué seguir explorando cada rincón de este sector cordillerano: ¡porque aquí he vivido toda mi vida!
Descenso a las Sombras
Volviendo al mundo de paredes y sombras
Cristian tiene listas las tortillas al mejor estilo taco mexicano y el hambre me saca de mi ensimismamiento. Dudamos de seguir a las dos cumbres más altas del cordón Guamparitos (que subí en 2004), pero preferimos volver con tiempo disfrutando las dos cumbres alcanzadas. Vamos a buen paso perdiendo rápidamente altura, no sin asombrarnos del ritmo que traíamos en la mañana. Son las 18hs cuando alcanzamos el campamento, justo a tiempo para prender el fuego y comenzar el ritual de la comida. Charla tranquila y nos dormimos temprano bajo la angosta franja de cielo estrellado que nos regala la quebrada de las Sombras. Al día siguiente, recién casi a las 10 de la mañana nos ponemos en marcha. Y a pesar de la actividad de los últimos días, no puedo dejar de hacerle una pregunta a Cristian: “¿volverías a la Casa de Piedra?”…Y como no puede ser de otra manera, se tienta y me contesta “Livianos como vinimos ahora, sí…” Y un objetivo más se suma a la interminable lista de ascensiones pendientes, esos proyectos que nos mantienen vivos.
(PD: el cerro Manuel querol y el cerro Marcos Juárez fueron bautizados en 
Llegando al campamento
Otra vez rodeados
1966 por socios del Club Andinista Mendoza, en homenaje a sus compañeros fallecidos en el cerro San Bernardo, en cordón del Plata. En la cumbre de dicho cerro, se yergue una cruz recordando los malogrados montañistas)