viernes, 18 de mayo de 2012

CERRO LEÑAS NORTE 4364m y LEÑAS SUR 4212m

DOS CUMBRES UNIDAS POR EL NOMBRE Y SEPARADAS POR LA DISTANCIA

Continuando la búsqueda de cumbres que quedan por conocer, esta vez era el turno del cerro Leñas. Hacía algunos años atrás, en invierno y con raquetas había ascendido la cumbre que se ve desde el centro de ski Penitentes. Pero según los mapas del IGM, el "verdadero" Leñas está 3,5km más al Norte. Esto en la práctica ha dado por resultado que se llame con el mismo nombre a esas dos cumbres. Para  diferenciar esta imprecisión, algunos llaman "Leñas principal" a la más alta y más lejana, y a la otra cumbre sólo la llaman "Leñas" a secas. 


Esta vez tenía intenciones de realizar el clásico ascenso desde Penitentes y continuar por el filo hasta la cumbre más alta. De esta manera podría tener una clara impresión de cada una de ellas y del filo que las une. Desde hace tiempo atrás, para diferenciar ambas cumbres, había optado por llamarlas "Leñas Norte" y "Leñas Sur", apareciendo de esta manera en los mapas de Nito Nadalich, Aoneker y Pixmap. Al haber esa gran distancia entre ellas y un buen desnivel con la cumbre más alta (300m) casi se podría hablar de dos cerros diferentes. Luego de chequear pronósticos, decido esperar que pase la inestabilidad prevista para el domingo 13 de mayo y al día siguiente tomo rumbo hacia la montaña. Es importante contar con cielos despejados para lograr buenas fotos panorámicas desde las cumbres. No siempre uno puede dedicarle tiempo a esta "larga pateada" para volver a sacar fotos!

Caracoles 4504m desde Penitentes
Arroyo Cruz de Caña congelado





Hacia la primera cumbre
Luna menguante atrás del Leñas


A las 6:20AM salgo de Mendoza y a las 9:05AM ya estoy en marcha después de haber estacionado el auto en "Ayelén". El centro de esquí está más solitario que nunca. Hace bastante frío pero de la nieve caída unos días atrás no queda ni noticias. Comienzo con el ascenso por las pistas, continuando con el "Valle Azul", siguiendo el cauce del arroyo Cruz de Caña. Hace bastante que no caminaba sin nieve esta zona y la verdad que comparada con otras es bastante agradable, pocas piedras y algunas cómodas sendas. A tres horas de marcha, alcanzo el filo del Leñas, a 3700m. Desde aquí tengo el recuerdo de una subida empinada y en terreno no muy lindo. Almuerzo rápido gozando de las vistas hacia el Norte, con el valle del Vacas y el Tigre en primer plano. Un ascenso abrupto con un sendero marcado, me da la pauta que al menos este primer Leñas es bastante frecuentado.

Cuando termina la parte empinada, continúa un largo filo hasta la cumbre visible desde Penitentes. Esta primera cumbrecita, no es la cima del Leñas Sur. Pero sabe tener también su pirca y testimonio, agregando aún más confusión a este caso. Este "privilegio" posiblemente lo tenga ya que al ser visible desde la ruta muchos concluyen su ascenso allí mismo, gozando de buenas vistas y  decidan no continuar 40 minutos más hasta la verdadera cima. Esta vez y para no perder tiempo por el largo día que tenía por delante, decido saltear la primera cumbrecita y dirigirme directamente al Leñas sur, con su pirca de cumbre coronada con un bastón de ski. Unos riscos le ponen una nota de "color" a los últimos metros. Son las 2:40 PM cuando llego. Un día totalmente diáfano es el ideal para buenas panorámicas. Mido la altura con el GPS y cuarenta minutos más tarde continúo hacia el Norte. 
Pirca del Leñas Sur
Llegando a la cumbre del Leñas Sur
Aconcagua asoma detrás del Almacenes
Volcán Tupungato desde Leñas Sur


Estoy preocupado por lo lejana que se ve la otra cumbre. Cuando estudiaba en casa la ruta a seguir no se veía tan larga!. Y para colmo se ve que el filo pierde mucha altura, haciendo pesado el regreso por la misma ruta. Apuro el paso mientras voy pensando donde me pescará la noche en el regreso. No tengo ganas de caminar con linterna!. Sigo marchando por el filo  hasta que al cabo de media hora llego al punto más bajo. Tomo la altura y me da 4064m, ahora tengo que remontar 300m de desnivel hasta la cumbre.
El inclinado sol otoñal se oculta tras las primeras pendientes del portezuelo. Hace casi 12 años atrás realicé una exploración de la quebrada Santa María y se me dió por subir hacia esta vertiente del Leñas. Terminé en una loma redondeada a un kilómetro del Leñas Norte. En aquél momento no sabía de la ubicación de la cumbre y por la hora tardía regresé rápido adonde habían quedado mis compañeros. Hoy estoy transitando los mismos lugares, con el objetivo bien definido y decidido a alcanzar esta cumbre. Pero aún sigo subiendo y bajando lomas, pequeños portezuelos y la cumbre parece verse siempre a la misma distancia! 
Recién a las 4:20PM alcanzo el punto más alto, donde está la clásica torreta metálica. Estoy mentalizado en realizar rápidamente los trámites de cumbre porque me pesa el largo regreso. Encuentro el testimonio que dejó Mijel Lotfi con el curso de Guías de Trekking de Bariloche en setiembre del año pasado. Esta cumbre se ve que es menos frecuentada que su homóloga del Sur, siendo visitada quizás una vez por año.
Hacia el Noroeste el filo baja hacia un amplio portezuelo y continúa al Santa María. Estaría bueno hacer una larga travesía y llegar alguna vez a ese llamativo "cincomil". Hacia el Norte se llega a ver una cumbre del cordón de la Ramada. Y hacia el Este, algunos interesantes y desconocidos objetivos del Tigre.
Por el filo hacia el Leñas Norte
Desde la cumbre del Leñas Norte


Saludando al sol (contento en la cumbre)
Filo al Santa María








A las 4:50PM empiezo a bajar corriendo las primeras pendientes. Mientras voy perdiendo altura ya tengo decidido cuál va a ser la vía de regreso más corta: la quebrada Santa María. No tengo malos recuerdos de este abrupto descenso, pero me apuro para poder realizarlo con luz de día. Hace varios años que anduve por allí y no quiero sorpresas.
Desde el portezuelo me largo hacia las empinadas pendientes, y a paso concienzudo bajo 1200m de desnivel en una hora y cuarto. Son las 6:15PM cuando estoy en el fondo de la quebrada. Ahora comienza otra carrera, llegar a la ruta antes de la oscuridad total. Justo por donde he venido bajando hay huellas de una "remoción en masa" (alud de barro) que ha cubierto todo el lecho. Esto hace que sea bastante cómodo para caminar rápido (está todo pegado como si fuera hormigón), y a los saltos voy devorando kilómetros de quebrada.
En la última parte el terreno se pone un poco más pesado, pero termino ganando la carrera cuando minutos antes de la 7:30PM estoy afuera. Muy contento y repasando las alternativas de la jornada realizo la última media hora de caminata hasta el auto. Me quedan las sensaciones de estas dos cumbres, cada una con sus particularidades. La sensación del Leñas Sur como un "clásico" para hacer desde Penitentes, perfectamente ascendible en una larga jornada. Y el Leñas Norte como un objetivo más ambicioso, menos frecuentado y para realizarlo cómodamente en dos días, con el "plus" de conocer la misteriosa quebrada Santa María.
Bajando a la quebrada
En la quebrada Santa María



lunes, 7 de mayo de 2012

CERRO DE LAS VACAS 4380m

Otra cumbre para descubrir, cercana y poco visitada

Ruta de ascenso, visto desde el cerro Obispo 4337m

Una vez más enfilo con el Surán hacia la montaña. Ya se sabe el camino de memoria (menos mal, porque es cada vez más peligroso con tantos camiones). Salí de Mendoza a las 6:10AM. Un par de horas más tarde estoy viendo donde dejar el auto. Miro el cerro y … bueno, habrá que ponerle “gambas” a esa subida. Semanas de entrenamiento y “pretemporada” me han dejado a punto. Tenía pensado correr los 21km de la maratón de hoy, pero a último momento me pintó salir a la montaña. Siempre hay alguna nueva cumbre que queda por conocer. Hoy es el turno del cerro de las Vacas, vecino de la localidad de Punta de Vacas. Es un cerro que aparece en la cartografía oficial, pero por lo que había podido estudiar desde otras cumbres, es poco prominente. Muchas veces se confunde con el Guardián de los Valles, cumbre casi 500m más alta y que está situada más al Este. El problema de estos cerros es el enorme desnivel que tienen desde su base. Las laderas que presentan son empinadas, defendidas con roqueríos y pedreros. No son cerros con senderos al estilo del “Penitentes”. A la subida hay que ponerle ganas, y no hay nada mejor que hacerlo después de algunas semanas sin salir a la montaña. Al Vacas le había visto un gran pedrero, no muy empinado y con huellas de guanaco. Este gran pedrero aparece a mano izquierda de la ruta (Este) justo antes de cruzar el puente sobre el río Mendoza, a unos 3 km de Punta de Vacas. Luego de los preparativos, a las 9AM me pongo en marcha desde los 2336m.
Vía de ascenso desde la ruta
Ciénaga del Tupungato y Obispo
Ascenso interminable
Expertos en acarreos
En la primera hora de marcha, subo 480m de desnivel y me quedo tranquilo porque el terreno permite un buen paso. Pero es insignificante al desnivel que salvan los guanacos cuando me ven y huyen cuesta arriba. Los bordes del pedrero no son feos y el terreno es firme. 
A mediodía estoy llegando a los 3500m. Un almuerzo gozando de la vista del río Mendoza y el Aconcagua; luego continuar con las pendientes que me esperan detrás. Salgo a un borde de tierra dura y aparecen los Mesetones y el filo Este del Guardián. Con pensar que por ahí subimos con Santiago hace más de diez años!. Más arriba el terreno se reclina un poco y voy saliendo a unos “verdes”, donde pastan los guanacos. Estoy a 3800m y hay buenos lugares para acampar. No hay agua, por lo que la época ideal es primavera, cuando aún queda algo de nieve. 
Desde aquí se ve la cumbre, no muy lejana. Había calculado en Google Earth unas dos horas desde este punto, vamos a ver si el cálculo cierra. 
Una manada de guanacos en su huida me muestra el mejor camino y no queda otra que seguirlos. Me voy acercando a la base de un morro cónico que supongo es la cumbre. Hacia el Sur aparece una pequeña cumbrecita con una torreta metálica al estilo del cerro Del Burro. Desviarme hacia esa cumbrecita me va a hacer perder tiempo y decido seguir a la más alta. Tiene pinta más de cumbre que ese pequeño morro.  
Aconcagua apareciendo
Subiendo a 3500m
El cono truncado de la cumbre
Rellanos verdes, buen lugar para acampar
La pendiente se va acentuando y sólo con concentración mantengo el ritmo. Los pedreros dejan lugar a la roca que aflora y en momentos más estoy trepando los roqueríos del final. Me monto a unos bloques, esperando descubrir alguna señal del punto más alto. Pero la cumbre no llega y debo continuar por el filo rocoso hacia el Este con algunas trepaditas. Cada vez se pone más expuesto. En un punto llega a tener apenas medio metro de ancho, con roca medio descompuesta. Al Norte cae verticalmente unos 50m y al Sur unos cientos de metros con algunos resaltes. Suficiente para darse un buen golpe. Un bloque interrumpe el paso y hay que trepar. Esto se graduaría en un "III° UIAA", pero sólo aquí arriba una caída puede ser complicada. Comienzo a dudar de seguir, prácticamente estoy en el punto más alto. Lo que me preocupa es el destrepe, siempre uno tiende a poder subir cosas más difíciles de las que después se anima a destrepar. Cuando estoy probando el paso, veo una pequeña pirca justo en ese lugar. Alguien no se animó a cruzar y dejó su testimonio ahí. Me decido, me mando y subo el bendito bloque. ¡Tan fácil pero tan expuesto!. A una decena de metros está la pirca de la cumbre. Y lo más importante, una vía de descenso más fácil por atrás. Son las 3:45PM y finalmente puedo dar por terminada la tarea,  ¡estoy arriba!.
Pendientes finales
Guardián de los Valles 4855m
Desde la cumbre hacia el Sur
Plomo y Piramidal del Potrero Escondido
En la pirca hay un libro, donde la última ascensión data de hace diez años (Dallasta, Pronotto, Lafarge, del CAM del 6 de enero de 2002). Embelesado me dedico a sacar fotos para todos lados, mientras el GPS me marca 4380m. Terminada la tarea, al rearmar la pirca, encuentro un viejo frasco en una lata oxicada. Ahí encuentro el testimonio de Lito Sánchez y Ulises Corvalán de hace 8 años, cuando subieron el Guardián y bajaron buscando el Vacas. Por lo que pude ver en el libro de cumbres, este cerro ha sido visitado una vez por década más o menos, sumando unas 8 o 9 ascensiones en total. A las 5:15PM, después de estar una hora y media gozando del panorama me dispongo a bajar. Habrá que ver si le gano la carrera a la luz solar. El descenso del peñón cumbrero por atrás es muy cómodo y luego de un rodeo engancho la ruta de subida. A medida que voy bajando, el terreno va mejorando, sólo hay que clavar bien los talones en el acarreo blando. Guanacos impávidos me miran pasar. No entienden nada de esta especie que sube, mira un poco el paisaje y baja nuevamente! En la base del pedrero, grandes piedras hacen tediosa la marcha. Finalmente a las 7:30PM estoy en la ruta y media hora más tarde sentado frente a una hamburguesa en Uspallata. 
Una hermosa montaña, el Polleras
El Aconcagua, no es un volcán?
Pirca de cumbre
Atardecer desde la ruta

lunes, 12 de marzo de 2012

UNA BONITA CUMBRE Y UNA ENTREVISTA

CERRO SERRATA (4229m) y CHARLA CON ANDRÉS GARCÍA

En las nacientes de la quebrada de Vargas y al este del paso que comunica con la quebrada de río Blanco III se encuentra el cerro Serrata. Alejada cumbre imposible de ver desde la ruta, pero sí cuando uno se va acercando al refugio "Grajales" al pie del famoso Penitentes. Su nombre figura en los viejos mapas del IGM desde mediados del siglo XX, nombre que algunos también usan para el citado paso, aunque para arrieros y viejos montañistas sea el "paso del Yeso".
Hacia ese objetivo me dirigí el domingo 11 de marzo, para comenzar nuevamente la actividad de montaña luego del parate veraniego. A la vez aprovechería el viaje hacia aquella zona para encontrarme con uno de los pioneros del montañismo de Mendoza, Don Andrés García, para que me cuente sus andanzas en los Tres Mogotes, el extremo sur de la Jaula y poder completar uno de los capítulos más interesantes de la historia de ese macizo.
Dejé el auto en el puente colgante, y a las diez de la mañana con una mochila chiquita y zapatillas empecé a caminar rápido. El cerro está al fondo y yo quería volver temprano para tener sufiente tiempo para conversar con Andrés.


























Foto 1: comenzando la marcha. Foto 2: Cerro Almacenes. Foto 3: Agujas de roca del Tres Gemelos. Foto 4: camino al paso Serrata o del Yeso.

La quebrada está más solitaria que la última vez, sólo una persona encuentro en el trayecto hasta el pie del Penitentes, donde llego luego de 1 y cuarto de marcha. El día está impecable, no hay una nube y los cerros tienen rastros de la nevada del día anterior. Mientras voy subiendo y tratando de acomodar piernas o respiración a las diferentes pendientes que voy atravesando, pienso sobre el encuentro que tendré en la tarde con Andrés García. Es un montañista nato, apasionado que aún hoy cerca de sus ochenta años pasa la temporada de verano trabajando para la empresa de Fernando Grajales. Y en invierno es el jefe de seguridad de las pistas de Penitentes. Pero decir eso sobre García es hablar de su trabajo actual. Pero haberlo encontrado en muchos relatos de primeras ascensiones y exploraciones de los diferentes cordones montañosos de Mendoza, es comenzar a conocer los inicios de este apasionado montañés.
De vez en cuando voy mirando la hora, mientras me aproximo al portezuelo. Cruzo vegas pobladas de impasibles vacas que disfrutan del sol del final del verano, mientras que el viento vuela la nieve de las cumbres del Amarillo y del Quebrada Blanca Sur.


























Foto 5: Cerro Quebrada Blanca Sur (4503m). Foto 6: Subiendo por el filo oeste del Serrata. Foto 7: Cara sur Pico Bonito (4987m). Foto 8: En la cumbre del Serrata.

En tres horas y cuarto llego al portezuelo. Hace diecisiete años fue la última vez que anduve por aquí y la senda hoy está más marcada. Esta quebrada y este portezuelo han visto pasar a muchos montañistas desde hace más de un siglo. Pero la montaña tiene esa virtud de hacernos sentir un poco "descubridores" cada vez que la recorremos. Aunque es nuestra obligación conocer de la historia del lugar y saber quien anduvo por aquí antes. Este portezuelo no sería el mismo si no supiera que por aquí pasaron duros y valientes montañistas. Buscando la conquista de las más altas y difíciles cumbres de la zona, Reichert y Helbling pasaron más de una vez por aquí, supliendo las deficiencias de un rudimentario equipamiento a fuerza de agallas y coraje.
Con el mismo espíritu se había movido Andrés García en su camino a las cumbres. Hurgando en los archivos de relatos de ascensiones del CAM, lo había encontrado mencionado en expediciones a los Mogotes, cordón del Portillo y las Delicias, y el mismo Negro Pabellón; todos cordones y cerros de Mendoza que aún hoy para el gran público que le gusta la montaña son regiones totalmente desconocidas.
Cuatro horas y cuarenta minutos más tarde de haber salido del auto llego a la cumbre del Serrata. Un descanso para comer algo mientras disfruto de las montañas recortadas sobre un cielo impecable. Luego de rearmar un poco la pirca y dejar testimonio, comienzo el descenso por la cómoda ladera noroeste hacia el cajón del Yeso.


























Foto 9: Cerro Tres Gemelos (5241m) cara sureste. Foto 10: Peñón sin nombre al sur del Cerro Penitentes, atrás Torreón de los Mesetones. Foto 11: Enano I o Corrado Cervi (5397m). Foto 12: cumbre virgen del Potrero Escondido.

Mientras voy bajando hago cálculos de la llegada al auto. A pesar de haber "entrevistado" para el libro del Macizo de la Jaula a más de un "pionero", sentía cierto recelo en mi encuentro con Andrés. Personas allegadas me habían comentado que era una persona de pocas palabras, naturaleza muy común entre los buenos montañistas. Vamos a ver que resulta de este encuentro!
Voy devorando kilómetros casi sin parar hasta llegar a la entrada de la quebrada. El día ha sido muy agradable con una temperatura que me permitió subir en pantalón corto y remera hasta los 3700m del portezuelo, y poder llegar al auto a las siete de la tarde con la misma vestimenta con que salí en la mañana...

Foto 13: cara noroeste del Serrata. Foto 14: Descenso, atrás Cerro Quebrada Blanca. Foto 15: Vertiente al pie del portezuelo.

Sin perder tiempo, me dirijo hacia Penitentes donde tiene su base de operaciones Grajales. Luego de preguntar a un par de personas, doy con Andrés García que ya estaba en su departamento. Allí rápidamente me presento y le comento porque lo ando buscando... Debe ser raro que alguien venga a buscarte para preguntarte sobre hechos que sucedieron hace más de cincuenta años! En pocos minutos, con la conversación nos hemos trasladado al Cerro Krauter en su primer intento de llegar a los Mogotes. Y de ahí pasamos a su primer ascenso al Mogote Ibáñez en compañia de Mario Ardito (sí, el del cerro). Y como si se tratara de una película de acción y suspenso, pasamos a la impresionante escalada y posterior descenso del glaciar Stappenbeck en la cara sureste del Ibáñez, donde Andrés lleva el papel de "lesionado". Y no podíamos dejar de hablar del cerro Negro Pabellón, hermoso y a la vez ignoto "6000" cercano al Tupungato. A esta altura de la charla, todos los fantasmas que tenía creado sobre este increíble personaje se habían espantado hacía rato. Yo no hacía más que preguntar por uno u otro cerro para que el relato de ascensión tomara forma con una vividez pocas veces vista (o escuchada!). Recién después de haber paseado por el cordón del Portillo y las Delicias, y de revisar viejos recortes de diarios y algunos libros, me di por sastisfecho no tanto por el gran caudal de información que me había brindado sino por la hora que era y que todavía me quedaba manejar hasta Mendoza. Espero que Andrés haya disfrutado de la apasionada charla de montañas como la disfruté yo, esperando que se repita. ¡Muchas gracias Andrés por el grato momento compartido!